sábado, 5 de noviembre de 2011

ÁNGEL CUSTODIO, HERMANO ESPIRITUAL.


Padre bueno y misericordioso gracias porque no te contentas
con darme todo Tu Amor para facilitarme el paso por la Tierra


sino que, por Tu Divina Bondad, me das a un Ángel

para que sea mi compañero, auxilio, custodio, protector,
y personal mensajero ante Tu Trono Sacrosanto.

Ángel Custodio, hermano espiritual,
has permanecido en silencio mirándome y doliéndote
por mis constantes errores.

Sé que cuando ya nadie me pueda acompañar,
tú serás quien me lleve a la presencia del Padre.

Hoy te invoco, plenamente consciente de Tu permanencia
junto a mí, de Tu fidelidad a la cual yo he sido indiferente.

Hermano mío espiritual, hoy te llamo
y te pido con plena conciencia que continúes a mi lado,
siendo esa voz que no permita que me aparte del camino recto.

! Oh Santo Ángel Custodio! te reconozco como obra del
Plan Salvífico de Dios, y me confío a Tu guía.

Padre bueno y Misericordioso, gracias por darme
este hermano espiritual al que recibo con amor;
y sabiendo que es, no sólo Tu reflejo, sino Tu mismo Amor,
te suplico humildemente que me concedas amarte, como Él te ama.

Amén.



jueves, 29 de septiembre de 2011

"SAN MIGUEL, DEFENSOR DE LOS MORIBUNDOS"



San Miguel continua su ministerio angélico en relación a los hombres hasta que
nos lleva a través de las puertas celestiales. No solo durante la vida terrenal,
San Miguel defiende y protege nuestras almas, el nos asiste de manera especial a
la hora de la muerte ya que su oficio es recibir las almas de los elegidos al
momento de separarse de su cuerpo.

En la liturgia la Iglesia nos enseña que este arcángel esta puesto para
custodiar el paraíso y llevar a el a aquellos que podrán ser recibidos ahí. A la
hora de la muerte, se libra una gran batalla, ya que el demonio tiene muy poco
tiempo para hacernos caer en tentación, o desesperación, o en falta de
reconciliación con Dios. Por eso es que en estos momentos se libra una gran
batalla espiritual por nuestras almas. San Miguel, esta al lado del moribundo
defendiéndole de las asechanzas del enemigo.

Anécdota: San Anselmo cuenta de un religioso piadoso que a punto de morir
recibía grandes asaltos de demonio. El demonio se le apareció acusándole de
todos los pecados que había cometido antes de su bautismo (tardío). San Miguel
se aparece y le responde que todos esos pecados quedaron borrados con el
Bautismo. Entonces Satanás le acusa de los pecados cometidos después del
Bautismo. San Miguel le contesta que estos fueron perdonados en la confesión
general que hizo antes de profesar. Satanás, entonces, le acusa de las ofensas y
negligencias de su vida religiosa. San Miguel declara que esos han sido
perdonados por sus confesiones y por todos los buenos actos que hizo durante su
vida religiosa, en especial la obediencia a su superior, y que lo que le quedaba
por expiar lo había hecho a través del sufrimiento de su enfermedad vividos con
resignación y paz.

En los escritos de SAN ALFONSO DE LIGORIO encontramos: "Había un hombre polaco
de la nobleza que había vivido muchos años en pecado mortal y lejos de la vida
de Dios. Se encontraba moribundo y estaba lleno de terror, torturado por los
remordimientos, lleno de desesperación. Este hombre había sido devoto de San
Miguel Arcángel y Dios en su misericordia permitió que este arcángel se le
apareciera. San Miguel le alentó al arrepentimiento, diciéndole que había
orado por el y le había obtenido mas tiempo de vida para que lograra la
salvación. Al poco rato, llegan a la casa de este hombre 2 sacerdotes dominicos,
que dijeron se les había aparecido un extraño joven pidiéndoles que fueran a ver
a este hombre moribundo. El hombre se confesó con lágrimas de arrepentimiento,
recibió la Santa Comunión y en brazos de estos dos sacerdotes murió reconciliado
con Dios.

LOS SANTOS ARCÁNGELES


San Miguel, San Gabriel y San Rafael
Arcángeles

Hoy celebramos la fiesta de los tres Arcángeles que nombra la Sagrada Escritura
La palabra Arcángel proviene de dos palabras. Arc = el principal. Y ángel. O sea "principal entre los ángeles. Arcángel es como un jefe de los ángeles.

San Miguel.

San Miguel arcángelEste nombre significa: "¿Quién como Dios? O: "Nadie es como Dios".
A San Miguel lo nombre tres veces la S. Biblia. Primero en el capítulo 12 del libro de Daniel a donde se dice: "Al final de los tiempos aparecerá Miguel, al gran Príncipe que defiende a los hijos del pueblo de Dios. Y entonces los muertos resucitarán. Los que hicieron el bien, para la Vida Eterna, y los que hicieron el mal, para el horror eterno".
En el capítulo 12 del Libro del Apocalipsis se cuenta lo siguiente: "Hubo una gran batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles combatieron contra Satanás y los suyos, que fueron derrotados, y no hubo lugar para ellos en el cielo, y fue arrojada la Serpiente antigua, el diablo, el seductor del mundo. Ay de la tierra y del mar, porque el diablo ha bajado a vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo".
En la Carta de San Judas Tadeo se dice: "El Arcángel San Miguel cuando se le enfrentó al diablo le dijo: ‘Que te castigue el Señor’".
Por eso a San Miguel lo pintan atacando a la serpiente infernal.
La Iglesia Católica ha tenido siempre una gran devoción al Arcángel San Miguel, especialmente para pedirle que nos libre de los ataques del demonio y de los espíritus infernales. Y él cuando lo invocamos llega a defendernos, con el gran poder que Dios le ha concedido. Muchos creen que él sea el jefe de los ejércitos celestiales.

San Gabriel.
Su nombre significa: "Dios es mi protector".
San Gabriel arcángelA este Arcángel se le nombra varias veces en la S. Biblia. Él fue el que le anunció al profeta Daniel el tiempo en el que iba a llegar el Redentor. Dice así el profeta: "Se me apareció Gabriel de parte de Dios y me dijo: dentro de setenta sema de años (o sea 490 años) aparecerá el Santo de los Santos" (Dan. 9).

Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya confiado a criatura alguna: anunciar la encarnación del Hijo de Dios. Por eso se le venera mucho desde la antigüedad.

Su carta de presentación cuando se le apareció a Zacarías para anunciarle que iba a tener por hijo a Juan Bautista fue esta: "Yo soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios" (Luc. 1, 19).

San Lucas dice: "Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, a una virgen llamada María, y llegando junto a ella, le dijo: ‘Salve María, llena de gracia, el Señor está contigo’. Ella se turbó al oír aquel saludo, pero el ángel le dijo: ‘No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios. Vas a concebir un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será Hijo del Altísimo y su Reino no tendrá fin’".

San Gabriel es el patrono de las comunicaciones y de los comunicadores, porque trajo al mundo la más bella noticia: que el Hijo de Dios se hacía hombre.

San Rafael.

Su nombre significa: "Medicina de Dios".

Fue el arcángel enviado por Dios para quitarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un larguísimo y peligroso viaje y conseguirle una santa esposa.

Su interesante historia está narrada en el día 7 de febrero. San Rafael es muy invocado para alejar enfermedades y lograr terminar felizmente los viajes.

sábado, 13 de marzo de 2010

ÁNGELES CUSTODIOS DE LAS NACIONES


Así como cada hombre tiene su ángel guardián, su ángel custodio, su ángel de la guarda, que lo cuida a todo lo largo de su vida terrena
y más allá si tiene que ir al Purgatorio; así también cada Nación, cada Patria,
tiene su Ángel protector, que tiene el encargo del mismo Dios, de llevar a dicha
nación al cumplimiento de la Voluntad divina, del proyecto que Dios tiene para
ella.

Pensemos un poco más frecuentemente en el Ángel de la Patria, que lucha contra los demonios y espíritus soberbios que intentan alejar
la Nación de la órbita de Dios, y precipitar a sus integrantes en el error, en
el pecado y por último en la perdición eterna.

Y esto no es una fábula. Lo ha demostrado el mismo mensaje de Fátima cuando a los pastorcitos se les presentó un ángel y les dijo que él
era el Ángel de Portugal, el ángel de dicha nación.




Entonces tengamos devoción al ángel de nuestra patria y ayudémoslo con nuestras buenas obras, con oraciones y sacrificios, para que
cumpla bien su misión y no caiga derrotado ante los enemigos, que son
muchos.

Lo que pasa es que todavía no caemos en la cuenta de que nos encontramos en medio de una gigantesca batalla entre Cielo e Infierno, y
nosotros los hombres estamos en el medio y somos el botín. Sabemos que el
triunfo es de Cristo y su Madre, pero lo cual no significa que no haya dura
batalla y que Satanás no haga de las suyas para perder el mayor número de
almas.

Es tiempo de que despertemos de este sueño de muerte en que estamos inmersos y que tomemos las armas, que son siempre las mismas, las que
nos enseñó Jesús, el Maestro, y que son: oración, mortificación, amor.

El demonio quiere hacernos creer que ya está todo perdido y que no hay ya nada que hacer y que él es el vencedor. Pero eso no es lo que
dicen las distintas profecías de la Virgen en sus apariciones y la misma Biblia
en el Apocalipsis. Entonces no nos quedemos de brazos cruzados y comencemos una
vida en serio, una conversión profunda, encaminada a la santificación y a la
salvación de las almas, porque esto es lo que realmente importa.



Ayudemos al Ángel de nuestra patria y formemos con él y nuestros ángeles custodios, una fuerte armada que oponga resistencia al mal y al
Maligno que quieren destruirlo todo y arrastrar a la humanidad a la
perdición.


Audio: Vía Crucis de San Josemaría

viernes, 19 de febrero de 2010

PARA MOMENTOS DIFÍCILES



JACULATORIA PARA MOMENTOS DIFÍCILES

Señor que tus Ángeles, acampen a mi alrededor y me guarden de todo peligro o adversidad.
Gracias en el nombre de Jesús.


ORACIÓN CONTRA EL TEMOR

Ángel de la Guarda, protégeme del temor, Alivia mi miedo.

Dame fuerzas para enfrentarme a lo desconocido y a lo conocido,

Que haya luz donde haya sombras

Que haya paz donde hay temor

Que haya valor donde hay miedo.






Dame OH Ángel Custodio, la fuerza de mil leones para enfrentarme al lobo del mal.

Dame luz para alumbrar el camino del bien.

Dame mil escudos para protegerme de eso o de esos que quieren destruir.

Muéstrame como ser valiente, para limpiar mi corazón de temores y fracasos

Guíame porque tu eres el mensajero de la luz, para que mi corazón se purifique del miedo y pueda encontrar el amor, la alegría y la felicidad






OH mi Dios, permite a tu mensajero mi Ángel de la Guarda, que me asista en todo momento, que me sostenga en medio de la adversidad para que el temor no sea ni siquiera una sombra

Alabado sea el señor en nuestros corazones.

Amén





viernes, 2 de octubre de 2009

SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS FIESTA 2, DE OCTUBRE


(Ex 23, 20-23) Esto dice el Señor Dios: He aquí que yo enviaré el Angel mio, que te guíe y te guarde en el viaje, hasta introducirte en el país que te he preparado. Reverénciale, y escucha su voz; por ningún caso le menosprecies, porque si haces algún mal, no te lo dejará pasar, y en él se halla el nombre mío. Que si escuchares su voz y ejecutares todas las cosas que ordeno, seré enmigo de tus enemigos, y perseguiré a los que te persiguen. Y mi ángel irá delante de tí.


SAN JUAN BOSCO EXHORTA A SUS MUCHACHOS A INVOCAR AL ANGEL DE LA GUARDA
San Juan Bosco narra que un dos de octubre, recomendó a sus muchachos que en los momentos de peligro invocaran a su Ángel Custodio y que en esa semana dos jóvenes obreros estaban en un andamio altísimo alcanzando materiales y de pronto se partió la tabla y se vinieron abajo. Uno de ellos recordó el consejo oído y exclamó: "Ángel de mi guarda!". Cayeron sin sentido. Fueron a recoger al uno y lo encontraron muerto, y cuando levantaron al segundo, al que había invocado al Ángel Custodio, recobró el sentido y subió corriendo la escalera del andamio como si nada le hubiera pasado. Dijo: "Cuando vi que me venía abajo invoqué a mi Ángel de la Guarda y sentí como si me pusieran por debajo una sábana y me bajaran con suavidad. Y ya no recuerdo más". Así lo narra el santo.
EL ANTIGUO Y EL NUEVO TESTAMENTO
El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento hablan de su acción prodigiosa en favor de los hombres: Un ángel avisa a Lot del castigo Sodoma. Un ángel conforta a la criada de Abrahán, Agar caminando despedida por el desierto. Un ángel socorre al Profeta Elías y le alimenta con pan y agua por dos veces cuando huye de la reina Jezabel. San Rafael acompaña al joven Tobías y cura a Sara y a su padre de la ceguera, como leemos en el libro de Tobías. También en el Nuevo Testamento aparece el ángel liberando a Pedro de las cadenas y abriéndole la puerta de la cárcel. Los Salmos hablan con frecuencia de los Ángeles. Jesucristo se refirió en varias ocasiones a la misión de estos Espíritus puros.

LOS ANGELES EN LA VIDA DE LOS SANTOS
En las vidas de los Santos, tanto antiguos, Santa Inés, y en la Edad Media, San Francisco de Asís, como modernos, San Francisco de Sales, Santa Micaela del Smo. Sacramento, Santa Gema Galgani y el Beato Manuel Domingo y Sol... La presencia del Ángel de su Guarda en sus vidas es normal. Es doctrina de la Iglesia que cuando nacemos, el Señor nos señala un ángel para nuestra custodia y que cada familia, cada pueblo, cada nación tienen su propio ángel. Para corresponder nosotros al Ángel, que tanto hace por nosotros, hemos de obedecer a Dios que nos dice en el Éxodo: «Respétale y escucha su voz... Si oyes su voz y ejecutas cuanto te ordene, seré enemigo de tus enemigos».

martes, 29 de septiembre de 2009

HOY 29 DE SEPTIEMBRE, FIESTA DE LOS ARCÁNGELES GABRIEL, MIGUEL Y RAFAEL.


A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
PARA PEDIR LA PROTECCIÓN DEL CIELO

Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te rogamos, te digne librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección adelantemos cada vez más en el servicio del Señor; que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos presentados por tí, libres de toda culpa, ante la Divina Majestad.

Amén.
SAN GABRIEL
Príncipe de los ángeles fieles al Señor. Su nombre significa: «¿Quién como Dios?». En la Sagrada Escritura, aparece en el Libro de Daniel, en la Epístola del Apóstol Judas y en el Apocalipsis.


SAN RAFAEL
Como a Gabriel y a Rafael se le llama «arcángel» en un sentido puramente genérico (más que simple ángel), pero son, los tres, altísimos serafines. —Fiesta: 29 de septiembre.

Aunque la mentalidad moderna se rebele a ello, es cierto que Dios, al componer el poema de la Historia humana, concede lugar de preferencia a los espíritus angélicos. Miguel es entre ellos un astro de primera magnitud, figura principal entre los que sirven inmediatamente al trono del Señor y bajan a la tierra para anunciar o hacer cumplir sus designios. Protector del pueblo de Dios, de Israel, en la antigua Ley; de la Iglesia de Cristo en el Nuevo Testamento. En la Sagrada Escritura ha hallado su fundamento la piedad popular de todos los tiempos para erigir a San Miguel en Príncipe de los ejércitos celestiales, guerrero victorioso en las luchas cósmicas contra el espíritu rebelde, el dragón de las tinieblas.


SAN MIGUEL
Daniel, el profeta de las revelaciones angélicas, nos da a conocer el nombre de nuestro arcángel. Miguel, llamado gran jefe de los israelitas, lucha por la liberación del pueblo de Dios, desterrado y sometido al dominio persa. Allí mismo se habla de los príncipes de Persia y de Grecia, refiriéndose, según el común sentir, a los ángeles guardianes de estas naciones.

San Judas Apóstol, en su Carta Católica, cita el ejemplo del «Arcángel Miguel, disputando al demonio el cuerpo de Moisés». De nuevo, pues, aparece nuestro santo ángel como defensor del pueblo de Israel, al que Satanás querría desviar de su fe en el Señor.


SAN MIGUEL
El Apocalipsis, Carta Magna de la nueva Jerusalén, que es la Iglesia, nos presenta a San Miguel en su misión definitiva, culminante. Ante la aparición de la Mujer, símbolo de María y de la Iglesia, con su Hijo, en el cielo se traba una batalla.

Miguel y el Dragón frente a frente, el Arcángel fiel contra el soberbio Ángel de la luz. Cada uno manda un ejército de ángeles. Vence Miguel y el Dragón es sepultado en los infiernos.

De esta visión del profeta de Patmos se derivan las imágenes medievales del guerrero de alas brillantes con labrada armadura, al que no le falta la lanza que destruye al dragón, vencido a sus pies.

Toda la vida de la Iglesia militante fluye bajo el signo de la batalla, incorporada a la lucha entre Jesucristo y el demonio, entre el Redentor y el pecado.

En nuestra propia carne experimentamos la escisión. Nuestra gran fuerza es la gracia de Jesucristo, pero los ángeles son servidores de Cristo en la lucha de la Iglesia, y a su frente Miguel, el vencedor por excelencia.

La Iglesia misma le reconoce el título de defensor de sus huestes, le llama «ángel del Paraíso», «príncipe de las milicias espirituales», y en las letanías de los santos le asigna el primer lugar detrás de la Santísima Virgen. Su protección no nos abandona hasta después de la muerte.

En el momento solemne de ofrecer el sacrificio por sus difuntos, la Iglesia le invoca para que presente las almas a la luz santa del Juicio divino.

La devoción popular, que ha influido notablemente en estos textos litúrgicos y que, por otra parte, tiene ya precedentes en tradiciones judaicas, le considera como «pesador de las almas», y así le vemos en curiosas miniaturas de la Edad Media, con la balanza de la justicia divina en las manos, felizmente inclinado un platillo hacia la gloria del cielo.

Acontecimientos prodigiosos, ocurridos en Oriente y Occidente, contribuyeron a formar este hálito universal en torno a la figura del Arcángel. Es tradición oriental que, ya en los primeros decenios del cristianismo, salvó de la destrucción un templo dedicado a su honor en Colosae y que por su intervención milagrosa brotaron allí mismo aguas medicinales, por lo cual le honraban como médico celestial.

En Constantinopla tenía un templo dedicado a. su nombre y era también muy famoso el Mikaelion de Sostenión, cerca de la capital bizantina, donde, según tradición, Miguel había curado milagrosamente al emperador Constantino.

En Occidente también se apareció el Arcángel repetidas veces; sus apariciones más famosas son las del Monte Gárgano en Italia, alrededor del año 500, y la del monte Adriano, donde el año 611 el Papa Adriano IV le construye un oratorio, sobre el que sería más tarde Castillo de Sant'Ángelo.

En España alcanzó renombre su aparición en la serranía navarra de Aralar para ayudar al noble caballero don Teodosio de Goñi en lucha contra el dragón infernal.

El Mont Saint-Michel, en Normandía, con una abadía gótica dedicada a su honor, también testificó su ayuda para con los navegantes.

Hoy día ya no se dan tales apariciones aparatosas, pero el Arcángel se mantiene fiel a su misión de custodio de la Iglesia, como lo proclama la oración a él dirigida al fin de la Misa, preceptuada por León XIII:

"San Miguel Arcángel, defiendenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio, reprímale Dios, pedimos Suplicantes. Y tu principe de La Milicia Celestial, con el Divino Poder, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos, que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén"